Negación

Despierto en medio de una especie de tabla que va flotando a la deriva por un rio interminable. Hmmm... Este lugar se me hace conocido, pero hay algo diferente, algo distinto, algo ha cambiado...

-Ocurre algo malo, quizá?

Escucho decir a alguien con una voz muy distorsionada pero conocida. Cuando me doy vuelta para ver de donde proviene tal voz me encuentro con un viejo amigo. Es la Liebre de Marzo pero está cambiada, sus facciones no son las mismas. Sus dientes son más grandes, sus ojos son más grandes y saltones, apenas tiene piel y en algunas secciones de su rostro hay pedazos de ella desprendida dejando ver los huesos de su cráneo.

Ésta sostiene una taza de té y sonríe de una manera desquiciada, habitual en ella pero me da mala espina.

-¿Es tarde para el té? No lo sé, quizá si, quizá no. ¿No era lo que deseabas? Dice en su tono característicamente burlón pero esta vez sentía malicia en el.

-Te ves... Diferente.

-Cómo todo aquí. Hay cosas que han cambiado pero no son del tipo de cambio que esperarías de una mente totalmente sana.

-Sabes bien que mi sanidad mental es directamente proporcional a tu cordura.

-Ese no es el punto. ¿Me pasas la mantequilla?

-¿Qué ha ocurrido con los demás?

-Eso debes averiguarlo tú. Sólo te diré que esta tostada está seca, necesita mantequilla y extraño a Dormy.

-Es raro verte sin ese perezoso al lado.

Justo en ese instante me lanza la taza de té que sostiene. Apenas logro moverme para evadirla y evitar así que me golpeé. Cuando logro recuperar el aliento noto que la Liebre ha desaparecido, también el río, la tabla en la que se supone navegaba, y todo lo que se encontraba a mi al rededor junto con ellos. Está oscuro y sólo noto el tenebroso sonido del frío aire que se cuela tras una ventana apenas abierta por la cuál pasaba la luz ténue de la luna iluminando justo a alguien sentado de espaldas a mi.

-Quizá si dejaras de ser tan necio escucharías lo que cada uno de nosotros te grita. Le oigo decir.

-No eres quién solías ser, no eres quién eres y tampoco eres lo que mañana serás. No eres siquiera un reflejo de lo que somos nosotros.

-¿A qué te refieres? Obviamente no puedo ser lo que solía ser, la gente cambia para bien o para mal. Tampoco puedo ser lo que seré mañana dado que es imposible saberlo con exactitud.

-El cambio no es ni bueno, ni malo... Simplemente no es lo mismo. ¿Te has detenido un momento a preguntarte a ti mismo por qué las intervenciones de la Liebre fueron tan sensatas?

Tenía razón... La Liebre jamás en su vida me habia dicho algo con tanto sentido.

-Tan sólo imagínalo de esta manera... ¿Qué clase de problema o enfermedad puedes estar sufriendo que ha causado que la Liebre se vuelva totalmente cuerda? ¿Acaso has imaginado todo lo que ello puede acarrear? Dijo

-¿Tienes alguna pista o vas a decirme algo que yo deba saber? Repliqué

-Lo que sé no es lo que sabes y lo que alguien alguna vez supo no es lo que se supone deberían saber.

La ventana se cerró del golpe con un sonido estruendoso que llenó completamente la habitación tomándome por sorpresa y haciendome pegar un pequeño brinco. La luz ténue de la luna se apagó dejando tras sí una oscuridad que no me dejaba ver absolutamente nada.

Tras unos minutos de incertidumbre y mientras pensaba en lo que aquella figura me había dicho una a una las paredes de lo que parecía ser una casa y en donde me encontraba comenzaron a caer dejándome ver que ahora me encontraba en una especie de sala con un enorme espejo en ella. ¿Déja Vú?

Es extraño, lo que está reflejado en ella no es para nada lo que hay en la sala en la que me encuentro, ni siquiera mi reflejo es el mismo. En tal reflejo me veo muy cansado y demacrado, las líneas de mi rostro son extremadamente agudas, mis expresiones son muy pesadas, caidas, carentes de gozo, hay unos grandes círculos negros rodeando mis ojos, los brazos caídos... No soy yo. ¿O a caso sí lo soy? No me he pasado ni un minuto analizándolo cuando entonces comienza a hablar.

-¿Que tal me veo? Pregunta.

-¿Acaso no soy un sex symbol y el ser más perfecto de todo este maldito y miserable universo?

-Tu ego... Replico

-Es el mismo que el tuyo, imbécil.

-¿Qué ocurre en este lugar? ¿Por qué todos hablan cómo si supieran algo que yo no sé?

-Sencillo. Todos hablan de esa manera porque saben algo que tú sabes pero que no quieres reconocer.

-No tengo ni la menor idea de lo que hablas. Sé que sucede algo conmigo pero me he roto la cabeza tratando de analizar y descubrir qué pero mis esfuerzos han sido infructuosos.

-¿Recuerdas aquellas palabras de Cheshire en nuestro juego favorito? "Muy pocos encuentran el camino. Algunos no lo reconocen cuando lo ven, otros no quieren reconocerlo." Bueno, tú eres parte de la segunda.

-Eso no puede ser posible, yo siempre trato de descubrir cuál es el camino a seguir y hasta ahora no me he equivocado.

-Tienes razón en ello y hasta ahora nuestra fiesta de té iba de maravilla hasta que comenzaste a negar algo que está en frente de tu nariz. ¿Te has detenido y preguntado a ti mismo por qué la hottie de la máscara te eligió en primer lugar? Hay algo allí y no voy a ser yo quién te lo diga, tampoco ellos... Aunque todos nosotros al fin y al cabo somos tú. Sólo te pido que no te tardes o comenzaremos el té sin tí y por favor trae mantequilla que la Liebre es insoportable cuando su pan está seco.


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