Loving her more than I ever loved myself.
"Tu ego es la cosa más grande y detestable." Suelen decir todos los que me conocen y no es un secreto que mi filosofía de vida siempre ha sido egotística "Sólo me tengo a mi, sólo me amo a mi, sólo me importo a mi.", nunca ha habido cabida para nadie más, más allá de mis familiares más cercanos pero entonces... Algo sucedió.
Por mucho tiempo la soledad fue mi compañera y a donde fuera me encontraba con ella aunque no lo deseara, estaba al borde de la locura y necesitaba desesperadamente de ese alguien y entonces comencé a tener fantasías delirantes que constaban en darle propiedades humanas a un algo o fuerza inexistente e impalpable, ya lo he relatado en anteriores ocaciones, en eso o más concretamente en "ella" se centraba mi mundo, en "ella" se enfocaban todas mis emociones, era una manera de escapar a la soledad, era una manera de entre tanto caos encontrar cierta tranquilidad.
Me complace admitir que actualmente ya no necesito ni de "ella", ni tampoco estoy sumido en la soledad porque finalmente he encontrado a quién tanto necesitaba. Por fin puedo decir con bastante orgullo que he encontrado a la persona correcta, mi amor por ella sobrepasa cualquier otro sentimiento que haya sentido alguna vez, duele de una forma tan dulce que no hago más que entregarme a ese sentimiento sin resistirme. Al principio hablaba de mi ego y mi ego es una parte importante de mi individualidad pero lo que siento por ella sobrepasa ese ego con mucha facilidad, es extraño porque nunca fui una persona que se entregara totalmente a las emociones, de hecho las evitaba, soy un ser más racional pero ella me ha enseñado que no hay cosa más perfecta que encontrar el balance entre las emociones y la racionalidad.
No sé si fue por obra del destino, del karma, o de lo que fuere o cómo se llame... Quizá fuera obra de alguna especie de deidad divina que vela por todos nosotros aunque no lo sepamos. En fin, el punto es que llegó una persona que cambió mi vida completamente y honestamente hacía mucho que la esperaba y no, no era el de la compañía de correos para traerme los pedidos de Amazon.
Si nos ponemos a analizar, aunque no lo queramos aceptar estamos diseñados biológica y psicológimente para necesitar a otra persona, para amar a otra persona, una persona que nos necesite tanto cómo nosotros a ella, una persona de la cuál podamos nutrirnos de sus fortalezas sin llegar a drenarla completamente. A veces corremos con suerte, a veces no, pero tarde o temprano la encontramos y es decisión nuestra si la dejamos entrar en nuestras vidas o simplemente la dejamos esfumarce entre nuestros recuerdos y nos abandonamos en la cruel envidia de la oscura soledad.
Si nos ponemos a analizar, aunque no lo queramos aceptar estamos diseñados biológica y psicológimente para necesitar a otra persona, para amar a otra persona, una persona que nos necesite tanto cómo nosotros a ella, una persona de la cuál podamos nutrirnos de sus fortalezas sin llegar a drenarla completamente. A veces corremos con suerte, a veces no, pero tarde o temprano la encontramos y es decisión nuestra si la dejamos entrar en nuestras vidas o simplemente la dejamos esfumarce entre nuestros recuerdos y nos abandonamos en la cruel envidia de la oscura soledad.
Por mucho tiempo la soledad fue mi compañera y a donde fuera me encontraba con ella aunque no lo deseara, estaba al borde de la locura y necesitaba desesperadamente de ese alguien y entonces comencé a tener fantasías delirantes que constaban en darle propiedades humanas a un algo o fuerza inexistente e impalpable, ya lo he relatado en anteriores ocaciones, en eso o más concretamente en "ella" se centraba mi mundo, en "ella" se enfocaban todas mis emociones, era una manera de escapar a la soledad, era una manera de entre tanto caos encontrar cierta tranquilidad.
Me complace admitir que actualmente ya no necesito ni de "ella", ni tampoco estoy sumido en la soledad porque finalmente he encontrado a quién tanto necesitaba. Por fin puedo decir con bastante orgullo que he encontrado a la persona correcta, mi amor por ella sobrepasa cualquier otro sentimiento que haya sentido alguna vez, duele de una forma tan dulce que no hago más que entregarme a ese sentimiento sin resistirme. Al principio hablaba de mi ego y mi ego es una parte importante de mi individualidad pero lo que siento por ella sobrepasa ese ego con mucha facilidad, es extraño porque nunca fui una persona que se entregara totalmente a las emociones, de hecho las evitaba, soy un ser más racional pero ella me ha enseñado que no hay cosa más perfecta que encontrar el balance entre las emociones y la racionalidad.
Cuando la conocí puse todas mis esperanzas en ella pues sabía que ella era mi última oportunidad de enmendar ciertas cosas; digamos que aposté todas mis fichas al rojo esperando ganar o que finalmente acabara todo y por suerte el destino me sonrió y me permitió ganar lo que necesitaba y eso era las ganas de vivir que me ha dado ella. Aunque sea un cliché debo decir que ella me da ánimos para afrontar las cosas cada día y por ella actualmente estoy aquí redactando esto.
Quizá esta no sea la entrada mejor redactada, la que esperabas leer, o ni siquiera es interesante pero necesitaba escribirla porque sentía que debía expresar esto, sentía que necesitaba hacerle saber que por ella iría al mismo infierno a buscarla y a traerla de vuelta cómo el cuento de Orfeo y Eurydice, que a ella le daría el último cigarrillo de la caja, que compartiría mi alma con ella y que amaría tenerla a mi lado por el resto de mi vida.
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