Cómo amar a una chica que no puede amarse a sí misma
Cuando llore hasta dormirse, seis de las siete noches de la semana no debes decir nada. Simplemente debes tomarla entre tus brazos, besar sus demacradas y pálidas mejillas y esperar hasta que pase a explorar su subconsciente con el sonido de tu corazón cómo una dulce melodía de fondo que la ayude a tranquilizarse.
En los días en los que deseé ser parte de las estrellas, dile que no. Dile que ya hay demasiadas luces en el cielo y que siendo sólo una más pasaría al olvido al momento de alejar tu mirada de ella. Dile que es perfecta cómo es: Completamente humana.
No la dejes pensar sobre las cicatrices que sólo ella y más nadie puede ver. Si dice "Creo que estoy rota" sonríe cómo si supieras un secreto y di, "No, estas reconstruida." pero no seas quién la reconstruya - no, ella debe hacerlo por sí misma, tú estás allí sólo para animarla en voz baja.
Léele poesía (incluso si no eres poeta), del tipo que usa palabras amables y compara chicas con la luna; del tipo que reescribirías para ella. Hazla una guerrera. Hazla una diosa con mirada cómo la de un lobo y una sonrisa de tigre.
Reír con ella es la primera cosa que debes hacer por las mañanas y la última cosa que debes hacer antes de caer dormido. Dedícale todos esos juegos de palabras baratos en los que haz estado pensando toda la semana y cuando sonría -del tipo de sonrisa que te llevaría a arrodillarte si no eres cuidadoso- debes saber por ese sólo y unico momento, que ella es tuya. Ella es todo.
Ámale. Ámale cómo los peces aman el océano o cómo un ave ama el cielo. Ámale de forma que sientas cómo si tu corazón fuera a estallar en cualquier momento o en cualquier latido. Ama su piel y la forma en la que se siente contra la tuya, tan suave, tan cálida y absolutamente perfecta. Ámale por la forma en que su voz tiemba cuando no puede mantenerse junta y ámale cuando se aferra a ti cómo si fueras la única cosa que la mantiene viva.
Ámala, porque algunos días ella simplemente no puede hacerlo por sí misma.
En los días en los que deseé ser parte de las estrellas, dile que no. Dile que ya hay demasiadas luces en el cielo y que siendo sólo una más pasaría al olvido al momento de alejar tu mirada de ella. Dile que es perfecta cómo es: Completamente humana.
No la dejes pensar sobre las cicatrices que sólo ella y más nadie puede ver. Si dice "Creo que estoy rota" sonríe cómo si supieras un secreto y di, "No, estas reconstruida." pero no seas quién la reconstruya - no, ella debe hacerlo por sí misma, tú estás allí sólo para animarla en voz baja.
Léele poesía (incluso si no eres poeta), del tipo que usa palabras amables y compara chicas con la luna; del tipo que reescribirías para ella. Hazla una guerrera. Hazla una diosa con mirada cómo la de un lobo y una sonrisa de tigre.
Reír con ella es la primera cosa que debes hacer por las mañanas y la última cosa que debes hacer antes de caer dormido. Dedícale todos esos juegos de palabras baratos en los que haz estado pensando toda la semana y cuando sonría -del tipo de sonrisa que te llevaría a arrodillarte si no eres cuidadoso- debes saber por ese sólo y unico momento, que ella es tuya. Ella es todo.
Ámale. Ámale cómo los peces aman el océano o cómo un ave ama el cielo. Ámale de forma que sientas cómo si tu corazón fuera a estallar en cualquier momento o en cualquier latido. Ama su piel y la forma en la que se siente contra la tuya, tan suave, tan cálida y absolutamente perfecta. Ámale por la forma en que su voz tiemba cuando no puede mantenerse junta y ámale cuando se aferra a ti cómo si fueras la única cosa que la mantiene viva.
Ámala, porque algunos días ella simplemente no puede hacerlo por sí misma.
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